miércoles, 8 de abril de 2009

Hoy agradezco

"...y no olvides ninguno de Sus beneficios..."; ayer, por no haber evangelizado el alma, esta me jugó una mala pasada y aun hoy lo tengo en mente; debí haber encarnado esto: "todo hombre (y mujer) sea pronto para oir, tardo para hablar..." pues al verme "gratamente" frente a mis caseras y "respirando grueso", ha sido una circunstancia más de la vida, de mi vida, que me hace reflexionar, sin darle curso almático, que ciertamente el Dios verdadero y único me hace saber que cuida de mí. Hoy, pues, aparte de lo programado y rutinario, cuánto deseo vivir en el ámbito Suyo; el real, el genuino, el que nunca debimos haber perdido; gracias a Dios por Jesucristo!!!